Has probado las cremas reafirmantes, el cepillado en seco, los masajes de drenaje, los rodillos y la cafeína. Entrenas y comes bien. Y aun así, cada vez que la luz del baño cae de lado sobre tus muslos, ahí está otra vez la misma celulitis.
No es porque no te esfuerces. Es porque casi todo lo que has probado actúa en la superficie de la piel, y la celulitis no es solo grasa: es, en gran parte, un problema de elasticidad que no se arregla desde fuera con una crema.
La elastina es la proteína que mantiene la piel tensa y uniforme sobre la grasa. Cuando se debilita (con la edad, las hormonas, los embarazos o los cambios de peso), la textura irregular se vuelve mucho más visible, y ninguna crema puede reponerla desde la superficie. Eso es lo que descubrieron más de 100.000 mujeres con los péptidos de elastina marina de Restiva: no es una crema más, es la pieza que faltaba, y se toma desde dentro.
A continuación, las razones por las que Restiva mejora el aspecto de la piel justo donde las cremas nunca llegaron.